Es la madrugada tan calma,
y si el resto del día tuviera tanta alegría
como paz en la madrugada,
qué feliz sería...
Ir al trabajo,
porque tendría uno,
después de haber buscado tanto,
almorzar tranquilamente,
tomar un café con los amigos,
y saber que disfruto de la vida
en esas travesuras que me caracterizan.
Así he vivido yo a veces.
Ahora, que sobrevivo,
lamento no tener alegrías que darte.
Ahora, que me lamento,
te doy gracias por acompañarme en mi camino.
Está bien: me victimizo.
Hasta que todo eso no lo saque
por feo que sea, de mi interior,
no creceré, por años que cumpla.
Fuente de la imagen:http://blufiles.storage.live.com/y1poHxaOkPrtDIqeRSSkNdShep6RIqFrAf_9LWHo3V-Ge3runzS-Z4EzJsgSud_pkhV-KzArCMmhgQ
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