
-I-
Me decías te quiero
y yo callaba,
enfadada,
cuánto te amo.
Mi boca traicionera
expía con dolor
tu desengaño.
Calla y calla
mi boca maldita
durante días
postreros
sangrando
el dolor
del amor
que siempre
mi corazón
mi alma
y todo mi ser
ha sentido por ti.
-II-
Te amo.
Te amo, te amo.
Me duelo por tu dolor.
Tu herida que yo infligí
y ahora quiero curar,
¿es tarde ya?
Te quiero demasiado.
Perdóname por el daño,
pues una funambulista
que va de un extremo a otro
de su corazón
se cae continuamente,
y tú, que me cogiste al vuelo
me salvaste, me salvaste
de caer en el abismo.
Pero lloré;
adivinaste mi amor.
-III-
"Solo es miedo
(te susurré al oído
mientras me abrazabas)
la envidia lo llama
cuando huele a felicidad."
Las estrellas tiemblan
ante lo infinito.
Es una sombra ese vacío.
Tú y yo
sí existimos,
sí existimos.
Y entre los dos
resucitamos nuestro amor
que parecía perdido.
Qué feliz soy cuando estoy contigo.
Dedicado a Benigno Lorenzo Méndez, con gratitud y mucho amor, por su bondad, comprensión, y gran corazón, por su fiel amor y gran humanidad. Gracias, Beni, por todo. Te amo.
Carolina Torrecilla García, escrito en Málaga a 6 de julio de 2010.
Fuente de imagen 2da:http://3.bp.blogspot.com/_RwBJm4mcbgA/ShdYg5X6frI/AAAAAAAAAYU/n3p9PnLXuyw/s400/%3D%2Bte%2Bamo.jpg
Fuente de la imagen 1ª:http://www.poemas-del-alma.com/blog/wp-content/uploads/imagenes-poemas/b7234f6.pjpeg
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